miércoles, 23 de marzo de 2011

Murakami. Premio Internacional Catalunya 2011



La Generalitat Catalana ha concedido al escritor japonés Haruki Murakami el XXIII Premio Internacional Catalunya, dotado con 80.000 euros y una escultura de Antoni Tàpies. El premio se entregará el próximo 9 de junio.

El jurado valoró además la creación de una obra que dibuja un mundo de oscilaciones permanentes, entre lo real y lo onírico, el humor y la oscuridad, y el hecho de constituir un puente literario entre oriente y occidente capaz de aunar los dos mundos, la ligereza taoísta y las tradiciones culturales extranjeras.

Murakami, nacido en Kioto en 1949, se licenció en 1973 en literatura y dramaturgia en la Universidad de Waseda. Escribió su primer libro de ficción a los 29 años tras ver un partido de béisbol, cuando, según ha explicado, se encontró de repente inspirado para escribir una novela, y la obra Kaze no uta o Kike (Escucha cómo canta el viento), ganó el premio literario Gunzou, destinado a escritores emergentes. En 1986, tras el éxito de su novela Tokio Blues, dejó Japón para vivir en Europa y en América, en donde llegó a ser profesor en la Universidad de Princeton, y de la Tufts University de Massachusetts, en Estados Unidos.

El tema principal de las novelas de Murakami es la pérdida del amor y los intentos, sin éxito, para conseguirlo, aunque también traspasa la frontera de la realidad y la ciencia-ficción, y a veces plasma en sus personajes aspectos autobiográficos como su gusto por los gatos, los platos selectos, y sobre todo, el jazz.

1Q84 la última novela de H. Murakami apareció en España el pasado mes de febrero publicada por Tusquets Editores, es una obra ambiciosa que demuestra que el novelista japonés es uno de los grandes escritores contemporáneos.

"Orwell escribió 1984 mirando al futuro, y yo, con mi novela, quiero hacer lo contrario, mirar al pasado, pero sin dejar de ver el futuro. Es mi obra más ambiciosa" Murakami

domingo, 20 de marzo de 2011

Día de la Poesía




Canción de amor

¿Cómo sujetar mi alma para
que no roce la tuya?
¿Cómo debo elevarla
hasta las otras cosas, sobre ti?
Quisiera cobijarla bajo cualquier objeto perdido,
en un rincón extraño y mudo
donde tu estremecimiento no pudiese esparcirse.

Pero todo aquello que tocamos, tú y yo,
nos une, como un golpe de arco,
que una sola voz arranca de dos cuerdas.
¿En qué instrumento nos tensaron?
¿Y qué mano nos pulsa formando ese sonido?
¡Oh, dulce canto!

Rainer Maria Rilke




Se han llevado los bosques
y el lagar donde cantaba
la cigarra turquesa.

El Árbol Inclinado sobre el mar
se ha roto en el cemento,
enemigo del hombre
que sufre y desata el horizonte.

Más allá del relámpago...
tierras maduradas y marchitas,
palacios de un Ángel Desdichado
que recorre los pasillos
como príncipe y mendigo
en su pasión entristecida Por Las Cosas.

Teresa Sebastián




La melodía suave y profunda de un poema,
disgregarme en los versos.
El agua. Las manzanas y los libros.
Las palabras pequeñas y las grandes.
Tu compleja ternura expuesta a más,
una copa de vino.
Carilda y su desorden que azul me desordena,
sus cálidos matices de demora.
Oliveiro. Vallejo. Pizarnik y Sabines.
Descifrar sin lenguaje cada uno de tus gestos,
lo antiguo, lo que estreno, lo aprendido
en la revolución de las gaviotas,
el mar y el frenesí de una fábula salvaje.

Yo podría seguir enumerando
y crear un poema interminable
que hablara de montañas y de lluvia,
de las calladas piedras, de cómo huele la tierra
justo antes de ser barro,
de Roma, de Matisse, de un silencio desnudo
y de las inmediatas margaritas silvestres,
mas todos los instantes se resumen en dos:
la poesía y tú.

Paloma Corrales




EL RASTRO

Somos materia de extrañeza
quién nos lo iba a decir nosotros
que hemos sufrido tanto
Pero nuestra memoria no arde
y ya no sabemos morir.

Memoria de la vida,
memoria de los días y la vida,
cuchillo que abre el mundo
esparciendo unas vísceras que no consigo descifrar.

Memoria de las tardes y la luz,
alumbras la mirada
eres el vigía implacable,
la brújula severa, el testigo carcelario
que anuda el tiempo en su mazmorra.

Qué buscas, memoria, qué andas buscando.
Me sigues como un perro hambriento
y tiendes a mis pies tu mirada lastimera;
husmeas, perniciosa, en el camino
el rastro de los días que fueron,
que ya no son y que jamás serán.

Te arropan los andrajos de la dicha
y la desolación te ha vuelto precavida;
memoria de la vida, memoria de los días y la vida.

Guadalupe Grande

sábado, 19 de marzo de 2011

Ryuichi Sakamoto






坂本龍一

Ryuichi Sakamoto, pianista y compositor japonés, creador de famosas bandas sonoras El cielo protector, Feliz Navidad, Mr. Lawrence y El último emperador, por la que ganó un Oscar, entre otras muchas, cuya única constante es el cambio, abarca un amplio abanico de estilos, no siente la necesidad de limitarse por estilos musicales, y le encanta romper moldes como él mismo explica “Esta visión global de la diversidad cultural es parte de mi naturaleza. Quiero derribar las fronteras entre estilos, categorías y culturas. En vez de construir muros o fronteras, a mi me gusta combinar cosas diferentes. Es lo que me estimula y motiva para seguir desarrollándome como artista”.

Fundador de la Yellow Magic Orchestra, su música irradia belleza y sensibilidad, transmite paz y calma. Según leo en Stage Planet este año hará una gira por España y estára en Cartagena (16/11/2011), Barcelona (18/11/2011) y Valladolid (20/11/2011).


jueves, 17 de marzo de 2011

Josefina Aldecoa

Hoy se respira un ambiente de tristeza porque ha muerto Josefina Aldecoa, mujer dedicada en alma y cuerpo a la enseñanza y a la literatura.





"Nada desconcierta más a los niños que la ausencia de normas". La falta de firmeza es la raíz de muchos de los problemas que llegan a las consultas de los psicólogos. La solución: llegar a un consenso sobre las pautas que tendrán que cumplirse obligatoriamente. El truco: deben ser pocas, pero muy, muy claras".

"Los niños y los jóvenes siempre enseñan al adulto, y muchas veces están marcando lo que tienes que hacer sin decir una palabra.".

"¿El primer libro que leí? Fue en la aldea de mis abuelos. Las manzanas se guardaban en la buhardilla, extendidas en el suelo. En aquel espacio cerrado y silencioso de León descubrí el gozo de la soledad, como el mayor de los lujos. Allí, tumbada sobre una manta de colores, empecé a leer libros que me dejaba mi abuelo, a veces muy avanzados para mi edad: 'Los miserables', de Víctor Hugo o 'Las mil y una noches'. Ahora, algunas madrugadas, al despertar de un sueño que, con frecuencia, se desarrolla en esa casa, me atenaza una congoja absurda".

Entrevista a Josefina


Historia de una maestra (fragmento)

Yo preservaba mi paz refugiándome en la indiferencia tentadora de mi madre. Nos sentábamos en sillas bajas a la sombra de los árboles y cosíamos las dos. Le contaba historias de los niños, le hablaba de nuestros amigos. Juana nos acompañaba. Jugaba y charlaba sin cesar y alegraba todos nuestros momentos. Evoco aquel verano y veo el pequeño grupo que formábamos las tres, mi madre, mi hija y yo, unidas en una plácida armonía, voluntariamente aisladas de los insistentes presagios de nuestros hombres.

lunes, 7 de marzo de 2011

Día de la mujer



En 2011 aún queda mucho por hacer para equiparar a la mujer en condiciones de dignidad e igualdad con el hombre, por este motivo el 8 de marzo quiero tener un recuerdo muy especial para aquellas mujeres que carecen de los derechos básicos, a la vida, al trabajo, a la educación, a la dignidad...



martes, 1 de marzo de 2011

Rocío Huertas. Ganadora de la III Olimpiada de Filosofía 2011

Existo, luego pienso

Rocío Huertas, estudiante ilicitana de primero de Bachillerato del Instituto Nit de l'Albà de Elche, ha conseguido el primer premio en la III Olimpiada de Filosofía de la Comunidad Valenciana.



Enhorabuena a Rocío por este gran logro conseguido. Os dejo la conclusión del trabajo Existo, luego pienso, que defendió en la Olimpiada.

En conclusión: según el argumento anatómico que defiende la configuración complementaria entre el sótano del cerebro y la parte alta del mismo; fundamentados en que somos un solo organismo vivo con un único fin, la supervivencia y la felicidad; de acuerdo con el mecanicismo fisiológico emocional muy similar al racional; a tenor de los descubrimientos de la neuroética que relaciona nuestras decisiones morales con la actividad en las zonas cerebrales en las que se ubica la emocionalidad; y finalmente, conforme al argumento filogenético que presenta la capacidad craneal del hombre como el resultado de un camino evolutivo exitoso en la supervivencia y la felicidad, afirmamos que existimos, luego nos emocionamos; nos emocionamos, luego pensamos. Es decir, la razón no sólo completa, culmina y perfecciona al corazón, sino que al elaborar ideas y teorías con vistas a la supervivencia y felicidad necesita también la aprobación del corazón. ¿Acaso, alguna de las grandes teorías o descubrimientos científicos estuvo exento de emoción en la pregunta que lo suscitó o en la formulación que la concluyó? No. Así, nosotros cuando hemos iniciado esta composición lo hemos hecho desde una emoción que hemos razonado, y ahora esa emoción razonada la recobramos como razón emocionada. En cualquier caso, estamos convencidos de que si al corazón y a la razón, las respetamos en sus funciones respectivas, complementarias, inseparables y de perfeccionamiento mutuo, nos aproximaremos cada vez más a la felicidad.

Si queréis leer más aquí lo podéis hacer.


Entrevista del Diario Información

ANA FAJARDO
Contradecir a los filósofos clásicos, al famoso Descartes, y tener los mejores argumentos para ello ha sido la clave de Rocío Huertas para ganar la primera edición de la Olimpiada de Filosofía que se celebra a nivel autonómico. La estudiante del Nit de l'Albà defendió un ensayo científico para rebatir la tesis del certamen: "¿Tiene el corazón motivos que la razón no entiende". Con ello, a sus dieciséis años admite que las teorías filosóficas contemporáneas deberían tenerse en cuenta en la vida diaria para comprender mejor el mundo.

¿Tiene el corazón motivos que la razón no entiende?
Defiendo al igual que hice en mi intervención, que no hay oposición entre ambas, se complementan y se perfeccionan. Y en esto tienen mucho que ver la anatomía, la filología, la fisiología y la neurología. En mi tesis también contradije a Descartes en su famosa frase "Pienso, luego existo". Considero que el filósofo se equivoca en esto, porque si no existe nuestro cuerpo, que es el soporte de las emociones, no podemos pensar. Sería al revés, "Existo, luego pienso".

¿Qué le ha llevado a presentarse a una olimpiada con estas características?
Me llamó bastante la atención el tema, es el primer año que estudio Filosofía, pero me pareció muy interesante rebatir esa tesis y ha sido un reto de autosuperación, sobre todo, lo de hablar en público.

Ha conseguido defender la mejor tesis de entre más de sesenta participantes, ¿qué significado tiene este premio para usted?
Significa muchísimo porque yo quiero estudiar Medicina y este premio me va a facilitar mucho el camino, ya que me pagan el primer año de matrícula de la carrera en universidades de Valencia.

¿Qué relación ha encontrado entre la Filosofía y la Medicina?
La filosofía no puede ejercer a espaldas de la ciencia, porque está haciendo un gran trabajo y le está ayudando bastante a resolver dilemas. Por ejemplo, en sus investigaciones de la neuroética, se está comprobando que las partes que se activan en el cerebro a la hora de resolver un dilema moral están relacionadas directamente con la emoción, antes había hipótesis, pero no estaba demostrado.

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martes, 22 de febrero de 2011

Recordando a Antonio Machado


El hombre más limpio de alma
, según Unamuno, murió un 22 de febrero de 1939 en Collioure.
Hoy le recordamos con gran admiración.





viernes, 4 de febrero de 2011

1Q84. Haruki Murakami


Orwell escribió 1984 mirando al futuro, y yo, con mi novela, quiero hacer lo contrario, mirar al pasado, pero sin dejar de ver el futuro. Es mi obra más ambiciosa.

Haruki Murakami


Tusquets
ha publicado la nueva novela de Haruki Murakami, así comienza la extensa obra del novelista japonés.

AOMAME
No se deje engañar por las apariencias


La radio del taxi retransmitía un programa de música clásica por FM. Sonaba la Sinfonietta de Janácek. En medio de un atasco, no podía decirse que fuera lo más apropiado para escuchar. El taxista no parecía prestar demasiada atención a la música. Aquel hombre de mediana edad simplemente observaba con la boca cerrada la interminable fila de coches que se extendía ante él, como un pescador veterano que, erguido en la proa, lee la aciaga línea de convergencia de las corrientes marinas. Aomame, bien recostada en el asiento trasero, escuchaba la música con los ojos entornados. [...]


El Cultural ofreció hace unos días una de las pocas entrevistas concedidas por el escritor a un diario alemán con motivo de la publicación de 1Q84, una historia de ciencia ficción sobre una asesina que descubre un misterioso mundo subterráneo. En Alemania el éxito de la novela ha sido tal que en la primera edición ya se han vendido 40.000 ejemplares

El origen de 1Q84
-Los títulos de algunas de sus novelas, como Tokio blues. Norwegian Wood o After Dark, están inspirados en canciones de los Beatles, de los Beach Boys o en piezas de jazz. Al principio de 1Q84, en la radio del taxi suena la Sinfonietta de Janacek; también podemos escuchar El clave bien templado de Bach, obras de Haydn y otras piezas barrocas. ¿Su gusto musical se decanta ahora por los clásicos?
-No, siempre he escuchado todo tipo de musica: jazz, clásica, rock, siempre que sea bueno.

-¿Cómo comenzó a escribir?
-Hacía sol y estaba viendo un partido de béisbol una tarde de abril. De repente, fue como si me hubiera caído un rayo y supe con toda claridad que sería escritor.

-¿Hubo algún factor desencadenante, alguna experiencia que inspirase 1Q84?
-La idea llegó de forma muy sencilla: iba en coche por Tokio, el tráfico era intenso y me quedé atascado en una autovía en medio de la ciudad. Miré por la ventana y pensé en cómo me sentiría si bajase del coche, lo dejase allí y descendiese al subsuelo. Ésa fue la idea desencadenante, de la que partió el personaje de Aomame. Así empezó. No sabía lo que ocurriría más adelante. Pero sí que detrás se escondía una gran historia.

-Aomame desciende por una escalera de emergencia de una autovía y llega a otro mundo. ¿Le ha sucedido a usted?
-No, yo tengo una vida muy normal. No tengo experiencias sobrenaturales. Pero cuando estoy escribiendo una historia, entonces creo en todo lo que mi historia puede ofrecerme: desde lo más cotidiano a lo más increíble. Si la historia lo necesita, continúo por ese camino. Pero no creo en fantasmas, extraterrestres ni cosas por el estilo; soy bastante realista y razonable.

domingo, 30 de enero de 2011

Día de la Paz

sábado, 29 de enero de 2011

Poemas. José Manuel López González



si supieras lo que duele

si supieras lo que duele
no escuchar nada

si tan sólo por una vez
entendieras
lo que significa
un grito de silencio
revéntandome los tímpanos

no vestirías tus ojos
con esencias
de despistado atónito

ni recitarías
esas interminables parrafadas

que empiezan ayer
y terminan
en el fondo del portal





el juego de los caminos cruzados

te entrego mis ojos
de crepúsculo
la retina tenue y traviesa
de mis dioses
escondidos bajo las uñas
el gatillo de un fusil oxidado
una luz
hasta las raíces de los gestos
te doy

mi abrazo desnudo frente
al mar
mi piel coronada de
adelfas grises
hacer el amor contigo sobre
una moqueta de aire
el juego de los caminos
cruzados
la parranda del círculo
prohibido
por el miedo totémico a
descubrir otra derrota

te entrgo la paz y
la palabra de Blas
la crucifixión rosada
de Miller y mi jardín

en especial mi jardín
de arbustos calcinados






Galeones de hierba y menta


Mi último poema
lo escribiré cuando se deslicen
por el tobogán de tus caderas
los deseos que se ocultan
en mis mejillas sonrosadas,
escupirá llamadas de auxilio
el día que la boca de la tierra haya desayunado
buñuelos de crema de ternura
y saltará por el hueco del ascensor
al estallar el buzón
de cartas hilvanadas y telegramas recitados.

Descansará recostado
sobre fosas de amigos muertos
y en sus laderas dormirá
agarrado a un clavo ardiendo
poniendo ojos de pícaro reinventado.

Mi último poema
sonará (como los primeros)
como himno torcido
en mi voz blasfema y maleducada,
su lengua hará
una profilaxis de mi lengua
enfundándome un pijama
de caramelo de blanco satén
y me dará
las buenas noches que nadie me dará nunca.
Me enseñará luego a tocar la batería
y esconderá mi cara
entre letras Verdana de estraza
abriendo la puerta de mi vida
con llaves de aventuras
ya por siempre prohibidas y lejanas.

Mi último poema
me llevará al fin al garito
donde bajo el puente de cada amanecer
soñaba guiones falsos abordando
una y otra vez
galeones de hierba y menta

entre
bancos de niebla espesa
y
oleajes de viejo silencio.


Y nosotros somos viejo silencio. José Manuel López González

lunes, 17 de enero de 2011

No te quedes inmóvil. Mario Benedetti




NO TE SALVES

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.


viernes, 7 de enero de 2011

Sunset Park


La novela es una colaboración a partes iguales entre el escritor y el lector, y constituye el único lugar del mundo donde dos extraños pueden encontrarse en condiciones de absoluta intimidad. Me he pasado la vida entablando conversación con gente que nunca he visto, con personas que jamás conoceré, y así espero seguir hasta el día en que exhale mi último aliento. P Auster




Sunset Park ( Anagrama, 2010) es la décimo séptima novela de Auster, cuya carrera se inició en 1976 con Jugada de presión.

Sunset Park transcurre en Nueva York, Auster se vale de varios narradores en tercera persona para contar la trama que gira en torno de la decisión de Miles Heller de abandonar su casa y a su familia. Este joven atractivo e inteligente se va a Florida donde trabaja vaciando viviendas de familias desahuciadas que en plena crisis no pudieron seguir pagando su hipoteca . La novela refleja de la vida de unos personajes del barrio de Sunset Park durante la crisis económica del año 2008. Brooklyn es el lugar donde los personajes convergen, Miles Heller regresa a Nueva York y se instala en la casa ocupada inicialmente por su amigo Bing Nathan y otros “okupas”, jóvenes inadaptados, antihéroes que luchan por sobrevivir en una sociedad en crisis. Miles ha regresado debido a un giro de circunstancias pero vuelve a escapar, esta vez por una amenaza real de ser denunciado a la policía por convivir con una chica de 17 años.

Se llama Pilar Sanchez, y la conoció seis meses atrás en un parque, un encuentro puramente casual a última hora de la tarde de un día de mediados de mayo, el encuentro más inverosímil que quepa imaginar. Ella sentada en el césped, leyendo un libro, y él también sobre la hierba con otro libro en la mano, que por casualidad era el mismo que ella tenía, en la misma edición de bolsillo, con idéntica portada, El gran Gatsby, que él leía por tercera vez desde que su padre se lo regaló al cumplir dieciséis años. Llevaba allí veinte o treinta minutos, enfrascado en la lectura y por tanto ajeno a todo lo que le rodeaba, cuando oyó que alguien reía. Se volvió, y en aquella primera y fatal visión, mientras ella le sonreía allí sentada señalando el título de su libro, él calculó que aún no había cumplido los dieciséis, sólo una niña, en realidad, y de poca estatura además, una adolescente menuda que llevaba vaqueros muy cortos y ajustados, sandalias, y una brevísima camiseta, el mismo atuendo de cualquier otra chica medianamente atractiva de la parte baja de aquella Florida destellante de sol. Casi una criatura, dijo para sí, y sin embargo ahí estaba con los tersos miembros desnudos y un rostro despierto y sonriente, y él, que rara vez sonríe a nada o a nadie, la miró a los ojos negros y vivaces y le devolvió la sonrisa.




Una novela brillante, donde Auster vuelve a mostrar su extraordinario talento y un gran dominio del lenguaje. Nos hace vibrar con las pequeñas historias, con lo fascinante de la vida humana, sus infiernos y sus paraísos.

Después de acabar este libro espero ansiosamente que Auster me cuente otra historia, y la siguiente, y otra más porque esta conversación ha estado llena de emociones.




lunes, 20 de diciembre de 2010

John Coltrane / Johnny Hartman





lunes, 6 de diciembre de 2010

Poemas de Luis Alberto de Cuenca



Elogio de la poesía

La vida es prosa más o menos aburrida,
pero no siempre ha sido tan tediosa y prosaica.
En el alba imprecisa de nuestro origen hubo,
primero, una voz recia que evocaba las gestas
del caudillo del clan; luego, otra voz más íntima
y dulce que, al compás de la lira, cantaba
el amor, subrayando su plenitud, o el odio
que inspira la traición, o el cruel desengaño.
Y esas voces traían a la vida promesas
de olvido y deshacían los hielos del invierno
al ritmo del bastón de mando del chamán
en los fuegos de campamento de la tribu.
Y esas voces fundaban un jardín de palabras
hermosas en el centro del desierto silente
del mundo, una floresta de color y belleza
que, como un cáncer, iba destruyendo, implacable,
el bosque sin memoria de nuestra soledad,
haciéndonos más libres, más hondos y más sabios.





La llamada


La noche había sido muy larga y muy oscura.
Quería oír tu voz. Que tus dulces palabras
me trajeran un poco de calma. Que el cariño
que sentías por mí viajara por teléfono
hacia mi corazón maltrecho y derrotado.
Quería oír tu voz y oí la de tu amante.





De tanto amarte y tanto no quererte

De tanto amarte y tanto no quererte
te has cansado de mí y de mis locuras
y le has prendido fuego a nuestra historia.
Tu ropa no perfuma ya la casa.
No queda una palabra de cariño
suspendida en el aire, ni una hebra
de azabache en la almohada. Sólo flores
secas entre las páginas del libro
de nuestro amor, y cálices de angustia,
y un delirio de sombras en la calle.


sábado, 4 de diciembre de 2010

El profesor del deseo. Philip Roth


El profesor del deseo, junto con El pecho y Animal moribundo forman la Trilogía Kepesh de Philip Roth, uno de los escritores estadounidenses más distinguidos y respetados actualmente, varias veces nominado al Premio Nobel de Literatura.

¿No llega un momento en el que el camino de la vida en que acatamos el deber, damos la bienvenida al deber, como antes se la dábamos al placer, a la pasión, a la aventura; un momento en el que el deber es un placer, y el placer deja de ser un deber?

David Kepesh, el narrador y protagonista de El profesor del deseo, es un profesor de literatura, introspectivo, formal, solitario, inseguro y obsesionado por el sexo desde su juventud. La novela nos muestra sus experiencias desenfrenadas en Londres, su fracaso matrimonial y la soledad de Kepest que evidencian su incapacidad de entregarse sinceramente a alguién, de comprometerse y llegar a ser feliz algún día. Nada es duradero, porque el deseo se desvanece. Es además, amante de la literatura de Chéjov y Kafka, para quien los grandes escritores son los "arquitectos de mi mente". Su percepción del mundo está basada en múltiples referencias literarias. "Lo he aprendido todo a los pies de Tolstói".

Roth, en esta novela vuelve a retratar el alma humana describiendo las pasiones y los miedos que atormentan a sus personajes. Una vez más, la búsqueda de la felicidad, la insatisfacción, la incapacidad de ser feliz y la vejez aparecen en esta obra del escritor norteamenricano. La novela no deja un sabor amargo como Elegía porque el autor salpica la historia con momentos de humor y mucha ironía.



Cubrí con flores
Aquella caligrafía
De trazos rectos.

Unas gotas de luna
Cayeron en mi mano,
Los vientos húmedos
Acercaron el perfil del silencio
Hasta mi rostro.
El espacio vacío
Se llenó con los sueños,
La ausencia
Vagó en la quietud
Del amanecer,
Y encontré indicios
En la voz del aire.

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